Santa Maradona

Planes feb 13, 2011

En el restaurante que vamos a montar serviremos un menú ecléctico, de esos que satisfacen por igual al paladar exquisito, al cosmopolita snob y al montañero incorregible. De los detalles del menú no es prudente hablar. Es, despues de todo, el diferenciador, el arma letal contra la competencia. Se puede decir, sin embargo, que hace parte de ese subgrupo culinario llamado fusión. Sushi con platano maduro, frijoles antioqueños y pollo tikka masala, udón con morcilla y chorizo al mejor estilo asturiano.

Pero al restaurante no sólo se va por la comida, tambien por el ambiente, que será excepcional. Pocas mesas en un espacio amplio, apenas luz para dar una sensación de intimidad pero a la vez de que se está en familia. La música suave, que permita la conversación; que invite a ella, incluso, en esos breves silencios que hemos llegado a tanto apreciar, estará la música de fondo para revolver nostalgias, recuerdos de vidas pasadas.

Ese era el plan. Ese es el plan. Tendremos una mesa reservada a nuestro nombre, y ahi estaremos todos los dias, tomando mojitos o cafe con leche, haciendo otros planes, esperando que los amigos que nunca tuvimos y que nunca olvidamos se animen de una vez por todas a saludar.

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