Santa Maradona

Nuestro héroe renta un porno oct 17, 2011

En el pueblo había una tienda de alquiler de videos y luego había dos. Una manera de verlo es que el pueblo no podía sostener dos ofertas de esta clase. Otra manera de verlo, y la manera en que lo vio el proponente de la segunda oferta, es que la gente tiene una mente abierta a diversas propuestas de valor que pueden traducirse en el disfrute y el entretenimiento conscientes todos de que al morirse uno nada se lleva y que lo más importante es el aprovechamiento del breve instante en que estamos de este lado de la existencia para la búsqueda de la felicidad. Y en lugares como éste, al que la gente descarta tan lejano como decir que es allá donde el diablo tiene la cueva, ese tipo de aprovechamiento se traduce a su vez en liberar la imaginación para compensar lo que la realidad física de todos los días no alcanza a satisfacer.

Lo más importante a tener en cuenta es que en esta segunda tienda tenían un catálogo respetable de porno.

El protocolo establecido era, uno pedía el catálogo que era uno de esos álbum de fotos solo que en lugar de recuerdos de otro tiempo uno encontraba la carátula frontal y el teaser posterior de tal o cual película. Este sistema se cuenta entre los muchos ejemplos de la atención al detalle que le garantizó al dueño el éxito en el negocio. La portada le da a uno la idea de quienes son los protagonistas, una idea de qué clase de fetichismo persigue el filme, y la contra carátula es el gancho final lo que convence al futuro vidente de que tiene muchas opciones para su escogencia pero ninguno que estimule el aparato visual orgásmico como el que tiene en sus manos. El hombre tardó un poco en escoger. No suele muy a menudo, una manera de verlo es que hay gente que sabe de antemano lo que le mueve el bote y no teme ir por ello, otra manera de verlo es que el porno ochentero no ostentaba la versatilidad que usted y yo podemos admirar hoy en día. Antes tenía uno suerte si encontraba la exploración interracial, la sodomía y el bukkake en un solo ofrecimiento. De no haber sido por esta dicotomía, no hubiera tenido la oportunidad de enterarme de las oportunidades que me estaba perdiendo, y no hubiera querido en consecuencia echar un vistazo y si es posible llevarme una a casa. El único problema era, existía en ese tiempo como ahora el prejuicio total a no permitirle acceso a estas cosas a quienes por pura anécdota cronológica se cuentan menores que el arbitrario límite de la adultez.

Le dije, tengo la misión de escribir un ensayo, nada del otro mundo 500 palabras, sobre la influencia de la lúdica en la reproducción en el reino animal.

Le dije, lúdica se refiere en términos generales al juego, a jugar, ha notado que ya nadie juega por jugar?

Le dije, el reino animal de los animales lo tengo cubierto, me falta entonces el animal más famoso de todos.

Me dijo, el problema es que eres menor de edad. Tal vez si traes una carta del colegio explicando la necesidad de lo que pides yo puedo hablar con el dueño a ver que dice. Lo otro que puedes hacer es venir con tu papá.

La relación con mi padre es de por sí disfuncional, pensé, sin haber necesitado compartir decisiones en el campo de la auto-lujuria.

Le dije, tal vez lo que necesito es hablar con el dueño directamente. Después de todo yo soy un hombre de acción, se cae de maduro que urja hablar en plata blanca con gente que comparta mi visión pragmática del mundo, cosa que encuentro dificil que usté comparta.

Me dijo, de momento no está, no sé cuándo volverá.

Algo que uno nota es que en Colombia la gente de acción con visión pragmática del mundo se la pasa en reuniones o haciendo vueltas.

En la encrucijada, hice lo que cualquier persona con sangre roja por dentro hubiera hecho: mecanografié la carta como imagino la hubiera escrito algún personaje razonable en el Colegio de haber entendido el mundo desde un punto de vista pragmático en el que la lúdica en la reproducción animal son accesibles a través de lo que hemos ido plasmando en los diversos medios de expresión artística, como el cine en todas sus versiones.

En el enredo preliminar perdí de vista la preparación para la decisión final una vez tuviera acceso al catálogo. Me decidí por Emanuelle. Lamenté tanta vaina y tanto sudor para tanta ausencia de situaciones explicitas. Es una versión poética de lo que realmente sucede. Como si el director hubiera hecho la película que algún ser razonable haría de ver el mundo desde un punto de vista romántico y lleno de emoción y no desde el pragmatismo accionario de esta edad de la lujuria.

Volví por otra, expliqué, algo anda mal con esta película, me ha ensuciado los cabezotes del betamax.

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