Santa Maradona

Imperio jul 21, 2012

Tuve ese sueño otra vez.

Una hora antes de la hora acordada la fila ya alcanzaba la cuadra. Las entradas desde hace mucho tiempo agotadas. Periodistas caminaban lentamente, deteniéndose de vez en cuando, y tras acomodar la cámara, la corbata y la apariencia preguntaban a su víctima, sin ningún interés en la respuesta. Hace cuánto llegó. Qué espera de la película. Y, francamente, qué tan contento está de estar acá. De vez en cuando alguien hacía un chiste (me volé del trabajo diciendo que estaba enfermo, ¿me puedes ocultar el rostro cuando esto salga al aire? jajaja) De vez en cuando el tono se iba al otro lado de la seriedad. En la noche un hombre había entrado a un teatro como éste y asesinado a doce personas. Qué significa esto en el contexto cosmológico de las cosas. Pero sobre todo, qué tanto le asusta que algo así ocurra en este lugar. Enciendan las alertas naranja, aquí todo el mundo tiene miedo pero de aquí nadie se va.

Una señora de unos sesenta años camina en contravía de la fila. Se detiene de pronto frente a un grupo de amigos, tres hombres vistiendo logos del Batman comprometidos fieramente con sus teléfonos particulares intercambiando status updates a un cuerpo de distancia. Frente a ésta parte de la fila en la que estamos, hay un futuro restaurante de comida rápida (burritos) en presente renovación. Nos separa una barrera de plástico negra pero a través de ella podemos oir a los trabajadores mejicanos que llevan media hora enfrentando la crisis logística del día combatirla con un set alternado de Vicente Fernandez y U2. La señora entonces quiere saber, por encima del ruido: ¿es ésta la fila para entregar las hojas de vida? Los status updates se detienen por un instante, perplejos. “No, lady, esto es para entrar a ver una película”, responde uno de ellos, el de facciones asiáticas que parece dominar todos los temas del mundo y no haber dormido en tres días. “¿Qué película?” “The Dark Kn…” empieza a decir, pero cambia de opinión: “Batman”. Ella parece que sonríe, mira hacia un extremo, mira hacia el otro.

“Batman? Hells yeah!, I need to get me on that line”

Y empieza a caminar en la dirección equivocada.

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