Santa Maradona

El Pensamiento jul 25, 2011

Una anécdota de Cesar Aira, el escritor argentino, contada por Rivka Galchen en “Hacia lo imprevisto“ publicada en Harpers en Junio pasado, sobre el pueblo en donde vive la madre de Aira. La traduccion apresurada es de mi parte.

Los bisabuelos de las dos familias donaron una gran cantidad de dinero al estado para la construcción de la estación del tren y como agradecimiento se les invitó a que le dieran el nombre al pueblo. Uno de los bisabuelos había vivido en Francia. Allí se casó con una francesa y luego vinieron a vivir en las pampas. Ella estaba deprimida todo el tiempo. Se la pasaba mirando por la ventana, visiblemente triste. Cuando le preguntaban qué le pasaba, ella respondía simplemente, La pensée. Y ese es el origen del nombre del pueblo: El Pensamiento. Hoy día la madre de Aira alquila su tierra para el pastoreo. Aira recuerda haber visitado ese lugar muchas veces cuando niño. El recuerda una epoca en que traía heno que compraban en la ciudad para alimentar las ovejas durante una sequía que duró dos años y secó los pastos. Las ovejas tenían tanta hambre, dice, que cuando él y su padre llegaban con un camión lleno de comida, las ovejas no se comportaban con la timidez normal de las ovejas sino que salían corriendo detrás del camión como perros. Pobres criaturas, dice Aira. El otro detalle que me contó sobre El Pensamiento es que del otro lado del pueblo, un bisnieto de uno de los fundadores del pueblo tiene un museo dedicado a los extraterrestres.

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