Santa Maradona

El hecho de no hacer nada abr 26, 2011

Estuvo de moda un sitio que invitaba a sus visitantes a no hacer nada. Por espacio de dos minutos. En foros que frecuento, la propuesta fue recibida con entusiasmo y quienes aceptaron el reto volvieron pronto reportando no haber podido completar los dos minutos, o un minuto, o diez segundos. Yo, en cambio, encontre que dos minutos no son nada y rapidamente me dispuse a la averiguacion de cuantos bloques de dos minutos consecutivos podia encadenar, reto al final malogrado por el mosqueo de mi jefe.

En la búsqueda del sueño americano la asignación pendiente es volverme adicto al trabajo.

Chepe Mourinho me llama anoche preocupado por el partido de mañana. “Salgo con el trivote?” me dice. Yo le digo si estuviéramos hablando de otra cosa, de blogs de mujeres te diría que hay ser fiel a lo que uno es. Pero como esto es futbol y es la semifinal de la champions hay que jugar de la forma que te da más chances de ganar. Que es, si uno lo piensa bien, lo mismo que uno diría si estuviéramos hablando de mujeres o de blogs.

Que me sienta a gusto con el hecho de no hacer nada tiene que ver con los años de Medellín cuando era feliz y desempleado. Me iba todas las mañanas a la Biblioteca Piloto que era el único lugar en donde se podía ser mendigo sin mendigar. Uno iba allá, le daba un vistazo rápido a los anuncios clasificados de El Colombiano para confirmar que no hay trabajo en este pais del sagrado corazón. Y luego a leer y a ver a los tertulianos tomar cafe o jugar ajedrez, a los pelaos aturdirse tratando de terminar las tareas del dia anterior, a evadir el persistente pensamiento sobre las tristezas que persisten.

-Me gusta que hayas retomado el blog, me dice.
-Creo que es temporal. Estoy tan desilusionado con el medio como vos de los arbitros.
-Y más o menos que el Pep?
-Me caes mejor tú, le digo. Eres arrogante hasta en las derrotas: “nadie pierde como yo” recuerdo que me dijiste alguna vez.

Ira Glass hace esta observación sobre el buen gusto que es una vaina genial. Uno empieza algo creativo, digamos, o que vale la pena porque está tratando de satisfacer ese buen gusto que uno tiene que le es innato. Pero al principio es imposible satisfacerlo porque las cosas requieren practica, entrenamiento y tal, y entonces alguna gente se queda en ese limbo pero hay otros que sobreviven la empinación y se vuelven muy buenos en lo que son y recuperan la fe y satisfacen el buen gusto y comen perdices. El año que viene, el fútbol merengue, mourengue, comerá perdices. Por ahora con el trivote basta.

He estado tratando de compilar una lista de blogs en español divertidos con alma, que coman perdices. Vamos lentamente. Recibo sugerencias por correo a vega arroba blogactivo punto com. O telepaticamente.

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