Santa Maradona

Bucle mar 05, 2012

Le pregunté quien era. Quién eres, qué haces aquí. Soy tú en el futuro, dijo. Me miró desconcertado. Solo unos segundos en el futuro, explicaba, apenas algunas fluctuaciones entre tu y yo. Apenas segundos adelante. Te he estado observando. No llevo aquí mucho tiempo. No te queda mucho tiempo. No nos queda mucho tiempo. Verás un umbral. Cruzarás el umbral. No tendrás alternativa. Y tu cuerpo se convertirá en un enjambre, te verás a ti mismo como una colección de piezas pequeñas, inconexas moviendose al unisono, un mono-tono melancólico. No temas, es importante que no temas. Debes pensar en tu melodía, la que quieres escuchar cuando llegue el momento. Será tu último recuerdo de este mundo, con el tiempo será el único. Descansarás por fin, todo tendrá sentido del otro lado, escucha esto, inverosímil sentido. Yo iré contigo, yo iré primero, esas noches en que pides, exiges, que me olvide de ti no serán esta noche.

Me preguntas quien soy. Estaré donde tu estás. Vas adelante, eres mi guía, la idea que forma lo que yo seré. He querido otros caminos para ti, unos menos racionales, unos menos desahuciados. Rara vez pasa. Nunca pasa. Todas mis conjuras desperdiciadas en desvaríos. Ella no es. Ella tampoco. No tomes ese avión no te vayas sin mi no esperes más por mi espera un poco más por mi no mientas no suspires no seas. Estoy aquí para protegerte. Alguien marcará una línea en el suelo, la llamarán umbral, la cruzarás porque no tendrás alternativa y allá irás pero yo no contigo.

Que tonto esto.

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