Santa Maradona

Años no son nada oct 28, 2010

Tengo este defecto, una mala costumbre. Todos los años por esta época en lugar de mirar al futuro, con optimismo y expectación que es lo que sugieren los libros de autoayuda y la gente común y corriente, yo decido mirar hacia el pasado, a la lista creciente de mis promesas sin cumplir, sueños a medio deshacer y esperanzas a medio perder.

En inglés existe esta palabra baggage, que quiere decir equipaje pero que también se usa para describir la consecuencia emocional de lo visto y lo vivido. Si uno ve la vida como una especie de viaje hacia ninguna parte en particular, en el que uno va cargando un par de maletas, al principio vacías y que a fuerza de uno echarle memorias y cosas y experiencias se convierte en este asunto imposible de transportar. Cuando uno llega a la edad adulta, uno es un chico hinchado y gordo con un piano a cuestas, el Atlas con el mundo en los hombros.

No ayuda el latente sentimiento de culpa, que al fin y al cabo y muy a pesar de todo lo que uno se ha quejado, uno solo ha visto una aproximación teórica al sufrimiento, a la tragedia. Al tipo de tragedia de la que hablaban los griegos, no al desastre que es que tu equipo pierda por goleada o que la chica de tus sueños descubra el encanto de otros ojos.

Que hace uno entonces? si lo que uno pensó que iba a ser, terminó no siendo y ya no es posible recrear los pasos, tratar de encontrar en donde fue que giré a la izquierda en lugar de la derecha como lo solicitaba el manual de instrucciones.

A J. le gusta este programa en HBO llamado In Treatment, a mi me parece deprimente, triste, complejo, interesante, todo lo que la tv promete no ser, de ahí viene este pensamiento muy americano, muy gringo de que hablando se alivia la gente. Entonces hablar será lo que hagamos.

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