Santa Maradona

Alter Ego jul 24, 2012

1.

Tienen razón los que señalan el desconcierto al descubrir que es la misma Cindy Sherman en todas estas fotos y que no se trata de modelos distintas de la clase media y la clase alta, de la normal y de la exótica. De alguna manera el engaño ha ido más allá del simple recurso del maquillaje y el vestuario. Por un instante, ella es la otra persona. La diferencia entre un método y el otro es la misma que existe entre la ficción y la fantasía.

2.

Investigadores en Inglaterra y Holanda reportan resultados experimentales que sugieren que el trastorno de identidad disociativo (DID, por sus siglas en inglés) es en realidad un trastorno mental que está relacionado con “traumatizaciones” sufridas (generalmente) en la niñez y alguna forma de “apego interrumpido.” Estos resultados contradicen la teoría de que el trastorno DID pudiera ser explicado por la propensión tal vez exagerada del paciente para imaginar una realidad que no es la nuestra. Los resultados también sugieren que no hay un componente socio cultural en todo este lío multipersonal. Esto se convierte en un lío de todos los colores cuando le cuentan la historia del hombre normal y corriente que un día cualquiera y por obra y gracia de quién sabe qué cosa, llegó a casa y, presa de celos irracionales asesinó a su novia y a la compañera de piso de ella, y luego declaró a fuentes oficiales que para efectos prácticos por un breve instante él fue otra persona.

3.

Por primera vez en la historia, una persona ha logrado controlar un robot con la fuerza de la mente. El hombre estaba dentro de una máquina de estas que toman imágenes de resonancia magnética que le medía, digamos, la actividad cerebral. Una vaina que se ve como un mapa meteorológico de los pensamientos y que era enviado a su vez a otra máquina que armada con un algoritmo traducía esos niveles de concentración y desequilibrios de presión en vainas tangibles. Una de esas vainas, era el caminar de un robot. Hay un video de los hechos. En una anécdota que no ha pasado desapercibida para este reportero, ha ocurrido que por razones que no vienen al caso se ha perdido la comunicación entre el hombre dentro de la máquina de la resonancia y el robot (a miles de kilómetros el uno del otro). El robot no se ha dado por enterado. Pero el hombre ha reaccionado con ese movimiento reflejo que siente uno a veces cuando se va quedando dormido y de pronto despierta porque piensa que se va a caer. Esto es lo que ha dicho el hombre: “hey, ponme en el suelo!” a nadie en particular. Uno de los cientificos atentos a todo ha comentado que el cerebro humano es notoriamente susceptible a algunos elementos externos de naturaleza indefinida.

4.

En uno de los foros del sitio IMDB, referencia esencial para asuntos cinematográficos, y a propósito de la película We need to talk about Kevin (Tenemos que hablar de Kevin), que es una meditación brutal y despiadada sobre lo brutal y despiadado de un adolescente que un día asesina a mucha gente, alguien ha puesto un comentario titulado escuetamente: “Tengo un primo que es como Kevin”.

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